Un bonito cuento para introducir las decenas.

Buscando actividades para realizar y reforzar con mis chicos las decenas…

He encontrado este bonito cuento de Luz del Olmo. Por supuesto, no lo he dudado ni un segundo en enseñároslo, aquí os lo dejo:

 

Las Unidades que llegaron a ser Decenas

En un lugar muy frío de cuyo nombre no puedo acordarme, vivían los números que conocemos: 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9. Ellos caminaban solos y estaban contentos porque todos tenían su nombre. Pero un día el 1 se puso a llorar:

-¿Por qué lloras? – Le preguntaron el resto de los números.

-Porque tenemos nombre, pero nos falta el apellido.

-Es verdad- dijeron todos a la vez.- No tenemos apellido.

Mientras los números caminaban solos por aquellos lugares tan fríos, pensaban y pensaban. Hasta que de pronto, el 1 dijo:

-Ya sé… ya tengo apellido, me llamaré “una unidad”.

Entonces el 0 dijo:

-Qué bien entonces yo seré ”cero unidades”

Ahí mismo dijo el 2:

– Yo me llamaré “dos unidades”.

Y así siguieron tres unidades, cuatro unidades, cinco unidades, seis unidades, siete unidades, ocho unidades y nueve unidades, y todos se dieron cuentan que eran de la misma familia, porque tenían el mismo apellido.

Algún tiempo después, todos los números se sentían muy bien en aquel país del frío de cuyo nombre no puedo acordarme, pero todavía se sentían solos. Hasta que un día, a una unidad (que era el número 1) se le ocurrió juntarse con el “cero unidades” para jugar y caminar juntos, y se dieron cuenta que podían formar otro número que como ya saben, se llamó 10.

Pero a 1 le gustó tanto, que después se juntó también con otro 1 que por allí pasaba y formaron el 11, y después lo hizo con el 2 y formó el 12 y así hasta formar el 13, el 14, el 15, el 16, el 17, el 18, el 19 y descubrieron que era muy divertido hacer las cosas entre los dos.

Pero la felicidad no es completa. Mucho después el número 1 se entristeció de nuevo, porque el 10 no tenía apellido. Otra vez el resto de los números tuvieron que pensar y pensar, hasta que el mismo 10 se dio cuenta y llamó a los otros:

– Ya lo tengo!. Si yo me llamo diez y soy diez cosas, me llamaré “decena”

-Bien!-dijeron los otros, pero entonces…

– ¿Nos quitamos el apellido “unidades” cuando estemos juntos?

-Noooooo!-

Dijo el 10- No!.

– Yo por ejemplo, seré una decena y 0 unidades

– Y yo? -dijo el número 11, ¿Cómo me llamaré entonces?

-Muy fácil- explicó el número 10. Tú serás una decena y una unidad

– Y ¿Yo?- dijo el 12 que sabía que siempre iba detrás del 11

– Tú serás una decena y dos unidades le dijo el 10

– Ya sé -dijo el 13- entonces yo seré una decena y tres unidades

-Es muy fácil- dijo el 14- yo una decena y cuatro unidades

-Sí, sí,-dijo el 15- siempre que esté el 1 va a ser una decena porque hay diez cosas juntas y luego, cinco, seis, siete, ocho o nueve unidades.

-Bien bien!! Gritaron porque ya todos lo habían entendido.

Y desde entonces en aquel país del frío hizo más calor, porque los números habían crecido. Las unidades ya sabían cómo convertirse en decenas.

10 comentarios

  1. Muchas gracia por traer este pequeño cuento por aquí.

    En realidad lo escribí para los niños que daba clase mi amiga Mª Ángeles Merino, nunca pensé que pudiese tener tal difusión.

    Me alegra que pueda servir a otros niños y niñas.

    Un abrazo

    Luz del Olmo

  2. Muy interesante de forma de explicarles a nuestros niños el concepto de decena y de unidad. Mil felicitaciones, me encanto la pagina y el cuento.

  3. me encantó. no sabia que cuento dar con el tema hasta que encontré este….muy feliz
    soy de Ponce, Puerto Rico

  4. Que lindo cuento, felicitaciones por esa sensibilidad y magia, lo voy a aprovechar mucho con mis estudiantes.
    Mil gracias.

  5. Excelente motivación para mis niñ@s, me sirvió de mucho. Gracias.
    Me encuentro en Perú.
    Región Ancash
    Provincia Huaraz
    Distrito Independencia

  6. Muy interesante cuento que hace fácil la enseñanza de los números, el cual puede ser ampliado para enseñar los números por familia. Fue de gran bendición para mí y a mis niños le fascinó.
    muchas gracias
    Soy de Istmina- Chocó y lo compartí en mi comunidad de aprendizaje.

  7. HERMOSO CUENTO. MILLÓN DE GRACIAS POR TAN MARAVILLOSO APORTE.
    ME GUSTARÍA PODER SER PARTÍCIPE DE SUS PUBLICACIONES.

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