Trabajando con la ciencia…¿flota o se hunde?

En mi colegio hay un precioso laboratorio al que cuesta muchísimo subir, y no es porque esté siempre ocupado, si no por el miedo a no saber que hacer con nuestros pequeños una vez ahí arriba. Por eso, he decidido dedicar algunas de mis siguientes entradas a proponer algunas actividades para hacer con los chicos.

Pero vamos a empezar por el principio. ¿Por qué es importante la ciencia? La ciencia desarrolla la capacidad del niño para entender la naturaleza de su entorno. Los niños y los adultos debemos comprender que lo que se necesita para ser científico lo tenemos potencialmente cada uno de nosotros. El objetivo de enseñar ciencias es formar seres humanos con una visión integral, capaces de cuestionar y reflexionar sobre los fenómenos naturales que suceden a nuestro alrededor, mediante la investigación de las causas que los generan. Esto le permitirá al niño desarrollar una actitud científica y convertirse en un ser reflexivo, crítico y analítico; capaz de seguir un método para realizar investigaciones a partir de la información disponible, formular hipótesis y verificar las mismas mediante la experiencia.

Y ahora llevémoslo a la práctica!! Hoy os propongo unas sencilla actividad llamada:

 

                         ¿Flota o se hunde?

Material

Tres vasos grandes.

Un huevo.

Agua.

Sal.

Azúcar.


Actividad

1. Con un rotulador escribe en un vaso la palabra azúcar, en otro vaso escribe la palabra sal y en otro la palabra agua.

2. Llena con agua hasta la mitad de los tres vasos.

3. En el vaso con la palabra escrita “sal” añade una cucharada de sal, revuelve con una cuchara y trata de disolver la mayor cantidad de sal posible.

4. En el vaso con la palabra escrita “azúcar”, añade una cucharada de dicho elemento.

5. Coloca el huevo en el vaso que tiene escrita la palabra agua. Observa que el huevo se deposita en el fondo del vaso.

6. Coloca el huevo en el vaso en el que has disuelto azúcar. Observa que sucede.

7. Coloca el huevo en el vaso en que has disuelto la sal. Observa que el huevo flota.

8. Ahora en el vaso con agua salada vierte un poco de agua. Observa que el huevo se hunde. Si a continuación añades un poco de agua salada, lo verás flotar de nuevo. Si vuelves añadir agua, nuevamente se hundirá y así sucesivamente.

Conclusión

Sobre el huevo actúan dos fuerzas; su peso (la fuerza con lo que el huevo es atraído hacia el centro de la Tierra, llamada fuerza de gravedad) y el empuje (la fuerza que ejerce hacia arriba el agua). Si el peso del huevo es mayor que el empuje del agua, el huevo se hundirá. En caso contrario flotará, si el peso del huevo y el empuje del agua son iguales, el huevo quedará entre dos aguas. El empuje que sufre un cuerpo en un líquido depende de tres factores:


  • La densidad del líquido
  • El volumen del cuerpo que se encuentra sumergido
  • La gravedad


Al añadir sal al agua, conseguimos un líquido más denso que el agua pura, lo que hace que el empuje que sufre el huevo sea mayor y supere el peso del huevo: el huevo flota.


Cómo llevarlo a la vida diaria del niño

Este experimento nos muestra por qué es mas fácil flotar en agua de mar que en agua de ríos y piscinas.

La respuesta está en que el agua de mar por la sal que contiene es más densa que el agua de río o piscina, ésta mayor densidad provoca que la fuerza de empuje que ejerce el agua de mar sobre nuestro cuerpo sea mayor, por lo tanto el esfuerzo que realicemos por permanecer flotando es menor en el mar que en una piscina con agua dulce.


Sugerencias

  • Tener listo y marcado el material para cada equipo.
  • Al comenzar la actividad mostrar la sal y azúcar, puede darlos a probar.
  • Al introducir el huevo a las soluciones preguntar en cada ocasión ¿qué creen que va a pasar?

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *