Cuentos para portarse bien en el cole. Parte I

El año pasado llegó a mis manos, a través de una mamá de los niños de mi clase, un libro muy educativo y perfecto para usar en Educación Inantil y el Primer Ciclo de Primaria, aunque se puede adaptar a otras edades.

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El libro se llama Cuentos para portarse bien en el colegio, de Jeús Jarque García. En él, encontramos 26 cuentos, cada uno de ellos para para trabajar distintas HHSS. Hoy os traigo el cuento del Conejo Bermejo, que yo utilizo en clase cuando tengo algún charlatán que no deja escuchar a los demás.

El Conejo Bermejo
Había una vez una vez un conejo que tenía (los años de los niños de tu clase) y estaba en clase de (aquí podéis decir vuestra clase). Se llamaba Bermejo.
El conejo Bermejo era muy simpático y tenía muchos amigos en su clase. Pero había una cosa que no hacía bien.

Cuando la señorita Doña Coneja explicaba cómo se hacía una ficha, el conejo Bermejo nunca la escuchaba; empezaba a mirar para todas partes y se ponía a hablar con otro conejito que tenía al lado.¿ Y sabéis lo que pasaba ?

Que ni Bermejo ni el otro compañero se enteraban de cómo se hacía y luego la ficha la tenían que repetir para hacerla bien, mientras los otros conejos ya podían ponerse a jugar.
Eso también le pasaba cuando la “seño” contaba un cuento.

Tampoco escuchaba a sus compañeros cuando contaban sus aventuras en la asamblea.
Los conejitos estaban hartos de que Bermejo no parase de molestar.
Un día, Bermejo fue con sus papás al zoo: vio muchos animales y se lo pasó muy bien.
Al día siguiente, Bermejo quería contar a la “seño” y a los demás conejitos su aventura en el zoo.

conejo bermejo

Todos en el borde de la alfombra, ya estaban colocados y Bermejo se puso a hablar… pero los demás conejitos no le hacían ni caso y Bermejo empezó a enfadarse y a decir:
-¡Eh! ¡Silencio! ¡Escuchadme!

Pero ni caso. Casi llorando le dijo a su señorita:

¡Señorita! No me escuchan y no puedo contar mi aventura en el zoo.

Entonces una conejita alzó la mano y dijo:

-Señorita, no queremos escucharle, porque cuando Usted explica, Bermejo no la escucha y charla, cuando nosotros queremos contar algo, tampoco nos escucha, así que ahora nosotros no queremos escucharle a él.

Bermejo se puso muy triste porque se dio cuenta que tenían razón: él nunca escuchaba y si alguien estaba hablando él se ponía a charlar. Ahora comprendía cómo se sentía los demás cuando él charlaba.

Se fue a su casa muy triste y su mamá le dijo -¿Qué te pasa Bermejo?

Bermejo se lo contó todo a su mamá.

La mamá le dijo que si él no escucha y molesta, los demás ahora no querían escucharlo a él.

Su mamá le enseño un truco:

-A partir de ahora, cuando alguien cuente una cosa, lo miras a los ojos y lo vas a escuchar, y no vas a charlar con nadie.

Si alguien te quiere hablar tu le haces (gesto del silencio) y sigues escuchando. ¿Entendido?

Al día siguiente, en la clase se puso a escuchar a su “seño”, también a sus compañeros. Si algún conejito hablaba él (hacía el gesto del silencio).
Todos los días hacía el truco que le había enseñado su mamá.Al principio le costaba mucho trabajo, pero poco a poco lo fue consiguiendo.Y Así se enteraba de las fichas y todo lo que enseñaba su “seño”.

De esta manera Bermejo volvió a estar contento en el colegio.

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